LO ARTÍCULOS MAS LEIDOS

20 de noviembre de 2009

LA RIQUEZA DE LAS NACIONES

Por: Felipe Argote


Quiero referirme, por insistencia de algunos lectores y lectoras, a la explicación de lo que es el modelo neoliberal. Esto no me ha resultado sencillo. Para poder desarrollar esta explicación necesariamente requiero ir a la génesis de este modelo. Ya que se trata del neo liberalismo, no le resultará a nadie sorprendente que deba primero explicar el modelo liberal que es su predecesor.

Para hablar del modelo liberal debemos introducirlo contando la historia de su ideólogo, el escocés Adam Smith Douglas. Nació en un pequeño pueblo de escocia denominado Kirkaldi. A los tres meses de nacido quedó huérfano de padre. Su madre era hija de un terrateniente de la comarca. A los cuatro años se dice que fue secuestrado por unos gitanos. Luego de mucho buscarlo se le encontró abandonado en medio del bosque. A los 14 años salió del pueblo luego de terminar la escuela elemental como buen estudiante especialmente dotado de una gran memoria. Se fue a estudiar a la universidad de Glasgow. Tres años después salió de Glasgow habiéndose ganado una beca para estudiar en la prestigiosa universidad de Oxford. A la edad de 23 años se graduó de Oxford y se dedicó a disertar en conferencias por algunos años. En esta época conoció a David Hume el filósofo, economista e historiador ateo escocés que fue su más allegado amigo.

Fue profesor de ética y lógica por 12 años. Durante esta época de docente publicó en 1759 “Teoría de los sentimientos morales” un libro de filosofía que sin embargo expone por vez primera su famosa teoría de la mano invisible, en donde sustenta que el egoísmo humano sin proponérselo determina un bienestar para el conjunto de la sociedad.

En 1974 partió para Francia donde conoció a Voltaire, ideólogo de la burguesía liberal y a Francois Quesnay, un médico cirujano que fue uno de los fundadores de la fisiocracia o gobierno de la naturaleza. Este grupo fisiocrático instituyó la frase “laissez faire, laissez passer” “dejar hacer dejar pasar” quienes estaban convencidos que no debía existir nada que permitiera que la economía fluyera por si sola sin la influencia de un poder estatal. Esta fue de gran influencia para Adam Smith ya que los fisiócratas reaccionaban ante los mercantilistas, quienes sostenían que el volumen del comercio internacional era inalterable por tanto era necesario que las naciones procuraran exportar lo más posible e importar lo mínimo para fortalecerse.

En 1776 publicó su obra maestra y que lo hace merecedor del título de padre de la economía: "Ensayo sobre la riqueza de las naciones". A pesar que muchos de las elaboraciones de este libro ya habían sido desarrollados antes, el ensayo sintetiza el pensamiento liberal desde una perspectiva económica y divorcia a la economía como una ciencia independiente. Ya existía el liberalismo como filosofía. Adicionalmente propone y aporta la llamada ley de la ventaja absoluta y la concepción de la especialización en el trabajo, de gran valor para la revolución industrial. En el aspecto de la ventaja absoluta Smith, como ideólogo de la perspectiva liberal de le economía, desarrolla esta ley, la cual en términos generales sustenta de forma matemática la conveniencia del intercambio internacional, tomando como parámetro el trabajo como medida común del valor. Según Smith los países deben especializarse en aquel producto en donde son más eficientes y adquirir del extranjero aquel producto en que se es menos eficiente. Siendo que según Smith la medida común del valor del producto es el volumen de trabajo necesario para producirlo, debemos calcular en qué productos utilizamos mayor volumen de trabajo comparativamente a otro país y en cual comparativamente utilizamos menos para producir el mismo volumen de producto. De esa forma podemos decidir en qué productos debemos concentrar nuestros esfuerzos. Recordemos nuevamente la época en que escribe Adam Smith. No existían las empresas transnacionales, que surgen a finales del siglo XIX. Se explica entonces que al comparar eficiencias productivas entre países no tome en cuenta la eficiencia de empresas que se encuentras produciendo bienes y servicios en ambos países a la vez.


Adam Smith al proponer el modelo liberal estaba haciendo algo novedoso para la época (1776). Era un momento histórico, en donde todavía habían presiones feudales y semi feudales que insistían en no permitir la libre empresa. Adam Smith sustenta que el objetivo del lucro es conveniente para la sociedad, cuando Smith habla que el objetivo del panadero al levantarse temprano para amasar el pan no es nada altruista. El panadero no está pensando en brindar un servicio público ni se interesa en ese momento en el bien de la humanidad ni muchos menos. El panadero se levanta temprano simplemente buscando el lucro personal que obtendrá al momento de vender el pan, pero con ese objetivo de lucro, este afán egoísta, el panadero le hace un bien a la sociedad porque los trabajadores pueden saciar su apetito antes de iniciar su faena. El lucro personal es pues conveniente para el conjunto de la sociedad.

Según Adam Smith el libre mercado es una necesidad para no limitar las posibilidades de expansión de la producción que brinda la división del trabajo. El comercio internacional es a su juicio beneficioso para ambas partes de la ecuación siempre que el país se especialice en aquello en donde es más eficiente.

Otro elemento interesante en la perspectiva de Adam Smith es la total confianza en las leyes del mercado. Smith se refería a una mano invisible. Según Smith, las decisiones individuales que toma cada persona conducen como una mano invisible al mejor resultado para el conjunto de la sociedad. Un análisis simplista llevaría a esta misma conclusión. Si los productos suben de precio, los compradores adquirirán menos de éstos por ser caros. Esto llevaría irremediablemente a los productores a reducir el precio a fin de poder venderlos o bien lo atractivo en el precio llevará a los individuos a elevar la producción de ese bien. Este fenómeno hará que el bien se vuelva abundante, lo cual le hará bajar de precio por su propio peso.

En una sociedad ingenua esto es posible que ocurra. Evidentemente cualquier analista alerta se peguntará qué pasa si los productores se ponen de acuerdo en un precio que sin que sea los suficientemente alto que evite que los demandantes no lo adquieran, garantice un nivel adicional de ganancia a los productores por encima de lo que indica el precio de equilibrio. Especialmente los productos inelásticos, estos son aquellos en los que un aumento en el precio determina una reducción proporcionalmente menor en la demanda. Si por ejemplo el estado no controla los precios de los alquileres de departamentos es posible que en un mercado controlado por un grupo de propietarios éstos determinen aumentar en 10% el precio de los alquileres. Aunque quisieran los habitantes no podrían evitar el aumento tomando la decisión de mudarse. Primero porque todos los alquileres subieron y segundo porque la proporción de aumento no es lo suficientemente impactante como para que se decida invertir en una mudanza que probablemente requiera de una inversión mayor que el aumento del alquiler.

Aunque el modelo propuesto por Adam Smith puede presentar muchos cuestionamientos, hay que ser reiterativo en que fue la expresión de un sector de la sociedad hace más de 200 años que se imponía en una época de grandes transformaciones económicas y sociales.

Pero no hemos hablado del modelo neoliberal. Eso lo haremos más adelante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario