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8 de septiembre de 2009

PARLAMENTO CENTROAMERICANO: UNA TERQUEDAD HISTÓRICA

Por Felipe Argote

La integración entre países es un proceso objetivo. La eliminación de las viejas fronteras que justificaban disputas entre regiones esta pasando poco a poco a mejor vida. En el siglo XIX, mientras los países ahora industrializados establecieron vastos territorios como única medida para desarollar un mercado para sus productos y contar con mano de obra abundante además de insumos, todo junto elementos necesario para el desarrollo industrial, los países latinoamericanos ligados fundamentalmente al agro se balcanizaron Esto debido a que la economía agrícola no requiere de vastos mercados, por tanto para los nuevas oligarquías latinoamericanas era mejor ser cabeza de ratón que cola de león.

Mientras en el norte y en Europa los países se unían por voluntad propia o por la fuerza de las armas, la Nueva Granada se transformaba en la Gran Colombia bajo el liderazgo de Simón Bolívar para unos años mas tarde convertirse en la pequeña Colombia perdiendo en el trayecto a Ecuador, Venezuela y Panamá, además de la influencia sobre Perú y Bolivia.

Centroamérica en cambio no fue parte de este proceso histórico, sino que estuvo ligada regionalmente a México. Centroamérica declara su independencia el 15 de septiembre de 1921 igual que México pero se mantiene por un año anexada a este último, para más tarde integrar la República Federal de Centroamérica. Esta república fue formada por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Chiapas, que decidió luego por referéndum unirse a México. Panamá en cambio estuvo durante la época colonial ligada al virreinato de Perú primero y luego a la Nueva Granada, siempre con los actuales países suramericanos.

Y permanecimos así hasta 1903 y aun lo seríamos de no ser por la jugada de ajedrez de los Estados Unidos luego que el parlamento colombiano rechazara el tratado Herrán-Hay con el propósito de elevar la anualidad de $500,000 al año que pagaban los norteamericanos por la ruta del ferrocarril y que se negaban a subir ante el proyecto de construcción del canal interoceánico. Esto fue 82 años después de que los países centroamericanos se unieran para formar la Republica Federal de Centroamérica y 66 años después de su división, a pesar de los ingentes esfuerzos del general Francisco Morazán de mantener a Centroamérica unida como un solo país.

Este caudillo liberal ocupó posiciones de jefe de Estado en Honduras, El Salvador y Costa Rica, mientras Panamá se ligaba a las proezas de Simón Bolívar en el sur.

Nuestro país ha logrado una identidad nacional curtida en las luchas por la recuperación de nuestra cintura geográfica luego de convertirnos en país, en una revolucion que tan solo tuvo como actores a un puñado de conservadores y liberales que pasearon la bandera acompañados de un par de docenas de personas para luego colocar no a un panameño, pero al colombiano cartagenero, Manuel Amador Guerrero como primer presidente de la nueva república.

A propósito de la discusion del Parlamento Centroamericano (PARLACEN), una idea originada en la Unión Europea que no en nuestras tierras vecinas, viene a cuento preguntarnos a qué vino que Panamá se haya integrado al parlamento centroamericano y si vale la pena seguir en esa dirección.

Este proceso se inicia con el gobierno de Endara quien no solo nos integra al Parlacen sino que cambia en las placas de circulacion de los vehiculos el nombre Panamá o la provincia que históricamente la acompañaba por: CENTROAMERICA. Muchos automovilistas decidieron tapar esta palabra con un tape eléctrico. Luego ejecutó la absurda decisión de sacar la estatua del indio Urracá, héroe nacional de la lucha contra la invasión española, del parque que lleva su mismo nombre, para luego montar un monumento a Francisco Morazán. Absurdo.

¿Qué nos liga a Centroamérica? Ya hemos visto que no tenemos una historia común, pero tampoco nuestras costumbres, que se parecen mucho más a la de los cubanos, puertorriqueños y dominicanos y aun a la de los colombianos y venezolanos que a las de Centroamérica. En la comida, el baile, la forma extrovertida de hablar, hombre… la identidad. No en vano los colombianos y venezolanos que por miles se han desplazado a nuestro país dicen sentirse en su casa, En cambio coloquemos a un costarricense, guatemalteco o nicaragüense en alguno de nuestros barrios y se sentirá en Próxima Centauri.

Los centroamericanos tienen la misma hora reloj, nosotros tenemos la hora de Bogotá, nuestra economía esta muchas veces mas ligada al sur por la zona libre de Colón que a Centroamérica. Nuestros principales clientes son Colombia y Venezuela

Nuestra música es mas parecida al ballenato colombiano que a una polka o a una mazurca nicaragüense, que por lo linda y vistosa que resulta, no por eso se parece a nuestra música popular.

Es una terquedad seguir con la idea de atarnos a algo de lo cual no somos ni nos sentimos parte.

Sin embargo los aislacionistas, aquellos que dicen que no debemos integrarnos a nadie y en cambios ser un feudo, están tan disparatados en su perspectiva histórica como aquellos que nos quieren ligar a la fuerza a Centroamérica.

Creo que debemos integrarnos al sur, donde nos ligan historia, costumbres, identidad y economía. Por mal que nos parezca la situación en Colombia, que no va a ser eterna, debemos ligarnos a Suramérica, específicamente al Mercosur e integrarnos paso a paso, sin apresuramientos pero con perspectiva estratégica al bloque suramericano. Centroamérica en cambio debe ligarse a México luego de que este abandone su fallida integración con los países sajones. No podemos ligarnos a Centroamérica solo porque se afirma que nos unen lazos geográficos, pues eso también es relativo. Mientras Centroamericana existía y los animales jurásicos pastaban y se depredaban entre ellos, Panamá estaba bajo el agua.

Panamá no estuvo ligado a nadie hasta la llegada de los invasores españoles pues lo conformaban pueblos dispersos por toda la geografía. De hecho Panamá no era otra cosa que un caserío de pescadores. Los españoles utilizaron luego a esta región, no como punto de inicio a la invasion de Centroamérica, sino a la del imperio Inca del Perú, desde ese momento quedamos ligados invariablemente a la suerte de Suramérica y ese es, a mi juicio, nuestro destino histórico.

4 comentarios:

  1. Hola, profesor esta muy interesante su blog, solo le escribo en referencia a los anteproyectos de ley de las reformas fiscales, coicido con usted nuestro presidente debe ganarse un sector del pueblo no tirarse a la parte economica pudiente en contra, hoy escuche que ya fue aprobado en primer debate, creo que lo unico bueno es que suban el impuesto del cigarrillo a ver si asi dejan de contaminar el mundo..saludos Lorraine Espino

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  2. Escribe algo sobre el demagogo gordo Bosco, que se la pasa hablando de Dios, mientras imita al Diablo en la Alcaldía.

    Ariel

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  3. Tengo entendido que si lo aprobaron con reducciones del impuesto al pago de dividendos del 10 al 5 porciento entre otras variaciones.

    Yo creo que esta bien que le pongan mayor impuesto al cigarrillo y a los casinos porque son vicios, pero tambien deben cargar al alcohol especialmente al seco.

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  4. Muy bien Ariel.
    Por cierto por ahora estamos, el editor y yo pidiendo contribuciones para mantener al equipo de reporteros, camarógrafos, programadores, artistas de la web, diagramadores, correctores de estilo y escritores.

    Felipe

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